Líderes
en
distribución de
piezas del
motor, desde
1.951
¿Quiénes
somos?
Nuestros
Productos
Sucursales
Nuestra
Organización
Noticias
CIGÜEÑALES
El
cigüeñal es la pieza del motor que recoge el esfuerzo de la explosión y lo convierte
en par motor a determinadas revoluciones. Durante su funcionamiento está sometido
a los violentos esfuerzos provocados por las explosiones y las reacciones debidas
a la aceleración de los órganos dotados de movimiento alternativo. Por esta
causa se construye generalmente por proceso de estampación, de acero cementado
y templado, con aleaciones de níquel y cromo. En su proceso de fabricación tienen
una gran importancia los tratamientos térmicos que se aplican a determinadas
superficies del cigüeñal, como el temple superficial que se da a las muñequillas
y apoyos de bancada, llamado "flameado" o nitruración. Un procedimiento moderno
es el proceso de endurecimiento superficial mediante calentamiento eléctrico
y posterior enfriado, en una capa suficientemente gruesa, con el que se obtiene
un aumento de la resistencia a la fatiga.

En
la figura 1 se ha representado un cigüeñal para motor de cuatro cilindros en
línea, en el que pueden distinguirse los apoyos de bancada A, que fijan el cigüeñal
a la misma por medio de sombreretes, con interposición de casquillos de antifricción,
como en el caso de las bielas. A los codos o muñequillas B se unen las cabezas
de biela y en su prolongación, oponiéndose a ellos, se encuentran los contrapesos
H, que equilibran el cigüeñal. Su peso es aproximadamente el del codo.
En uno de los extremos del cigüeñal se forma el plato C, al que se le une el
volante de inercia por medio de tornillos roscados en los agujeros D.
En
E existe un orificio con casquillo de bronce, donde apoya el eje primario de
la caja de velocidades, sobre el que se monta el disco de embrague, que ha de
transmitir el movimiento del cigüeñal a las ruedas. En F se monta un piñón por
mediación de chavetero o a rosca, del que se saca movimiento para el árbol de
levas. En G se monta una polea, también por mediación de chavetero, que da movimiento
generalmente a la bomba de agua y al generador de energía eléctrica.
El cigüeñal presenta una forma característica, en la que las dimensiones correspondientes
a los codos se calculan en función de las cargas que deben soportar los cojinetes,
la velocidad de régimen y la rigidez que es necesario obtener para evitar las
vibraciones torsionales. El número de muñequillas y su situación depende del
tipo de motor (número de cilindros y disposición de los mismos), como ya se
vio. La separación entre los codos viene impuesta, asimismo, por la disposición
de los cilindros y, además, por el número de apoyos de bancada, que a su vez
se determinan en función de las características de construcción del cigüeñal
y de los esfuerzos a que ha de estar sometido. Actualmente, es corriente el
empleo de cigüeñales con cinco apoyos, en los motores de cuatro cilindros, aunque
en muchos casos, es suficiente con tres. Los cigüeñales para motores de seis
cilindros suelen disponer de cuatro apoyos de bancada.

El
ancho de estos apoyos y su diámetro, guarda una estrecha relación con los esfuerzos
que ha de soportar. Al aumentar la superficie de apoyo, para una misma fuerza
aplicada a ella, resulta un menor esfuerzo unitario sufrido. Generalmente, el
apoyo más cercano al volante suele ser de mayor superficie. Este apoyo, o el
central en otros casos, está provisto de unos cojinetes axiales en su acoplamiento
a la bancada (Figura 2), con forma de media luna, que limitan el desplazamiento
axial del cigüeñal cuando se acciona el mecanismo del embrague.
Los cigüeñales van taladrados convenientemente desde los codos a los apoyos,
como muestra la figura 1, para permitir el engrase de los mismos. El aceite
que se hace llegar a presión a los apoyos de bancada, pasa desde éstos, por
el interior del cigüeñal hasta los codos, desde los cuales es salpicado al exterior
después de engrasar las articulaciones, formando la correspondiente película
de aceite como ya se verá.
El
apoyo junto al volante lleva un resalte en el que se monta un "retén", que impide
la salida del aceite al exterior.Por la misma causa se monta otro retén en el
extremo opuesto.
En
la construcción de un cigüeñal y más concretamente en su fase de mecanizado,
tiene una importancia crucial el equilibrado estático y dinámico del mismo.
Teniendo en cuenta que las muñequillas no están alineadas con el eje del cigüeñal,
resulta fácil suponer que se generen desequilibrios, que se ven aumentados por
los que producen las bielas, dotadas de movimiento alternativo junto con los
pistones unidos a ellas.
Estas
masas en movimiento alternativo y de rotación, pueden producir serias vibraciones
si no se equilibra convenientemente el cigüeñal. Para hacerlo se disponen los
contrapesos en oposición a los codos, estampados en una sola pieza con ellos.