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CULATAS
Actualmente
la casi totalidad de los motores refrigerados por agua, están provistos de una
culata independiente del bloque motor, que se une a él por mediación de tornillos
dispuestos de forma adecuada, que aseguran la unión entre ambos e impiden deformaciones
por la acción del calor y de la presión.
La superficie interior de la cámara de combustión adquiere la forma más adecuada,
pues la aerodinámica interna constituye un factor esencial para el desarrollo
de la combustión y, en consecuencia, para el rendimiento térmico, así como el
posicionamiento de la bujía.
En general, la forma de la cámara debe favorecer la realización de la combustión
con la mayor regularidad posible.


La
culata acopla al bloque motor con interposición de una junta de material antitérmico
forrada con láminas metálicas, que realiza una unión estanca entre ambos, impidiendo
las fugas de los gases de la compresión o del líquido refrigerante que circula
desde el bloque a la culata.
La culata se fabrica generalmente de fundición aleada con otros metales, que
añaden características especiales de resistencia, rigidez y conductividad térmica.
En otras ocasiones se utilizan aleaciones de aluminio, ya que este material
combina la ligereza con un alto grado de conductividad térmica. Esta última
característica es muy deseable, ya que asegura que el calor de la combustión
sea evacuado rápidamente al exterior, evitándose con ello la formación de puntos
calientes que podrían ocasionar la detonación. Se logra también con estas culatas
elevar la relación de compresión, con la consiguiente mejora del rendimiento
del motor.
En
los motores refrigerados por aire, la culata suele formar parte del mismo cilindro,
y en ocasiones es desmontable, estando en todo caso provista de aletas, al igual
que el cilindro.
Dado que la unión entre bloque y culata debe realizarse de manera que no existan
fugas de gases, se comprende que ambas superficies de acoplamiento deban ser
perfectamente planas. En la culata pueden observarse huecos labrados en ella,
que forman la cámara de combustión, donde quedan encerrados los gases al final
de la compresión. Rodeando a estas cámaras existen unas cavidades, que comunican
con las camisas de agua del bloque a través de orificios por los que llega a
la culata el líquido refrigerante que enfriará esta zona.
En la cámara de combustión y debidamente emplazado se dispone un orificio roscado
en el que se aloja la bujía.
En
los motores Diesel se prevé el acoplamiento del inyector y en algunas ocasiones
una precámara. También en la cámara de combustión, en la mayor parte de los
motores, se sitúan las válvulas de escape y admisión, labrándose los oportunos
conductos de llegada y evacuación de gases en la culata. En la cara superior
de la culata se disponen los soportes necesarios para fijar los mecanismos que
dan movimiento a las válvulas y demás dispositivos de cierre de ellas. Cerrando
este conjunto se acopla una tapa de lámina de acero estampado, con interposición
de junta de caucho.